
Este grupo de ciervas pasta tranquilo bajo la vieja encina al atardecer de Agosto, en espera de su época de mas ajetreo que está ya muy próxima, la berrea, espectáculo que merece la pena contemplar.
En los Quintos de Mora, si el tiempo y la autoridad competente no lo impide (no en vano ultimamente es lugar de reposo de nuestros presis) se puede admirar en todo su esplendor.